Los 7 robos que meten al Real Madrid en la final de la Champions 2018

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El Real Madrid se ha clasificado a la final de la Champions League 2018, y al igual que el año pasado, se han visto favorecidos por varios errores arbitrales determinantes.

Y es que sumando lo ocurrido en esta edición de la máxima competición europea, entre las semis contra el Bayern, los cuartos ante la Juve y los octavos ante el PSG, son 7 las ayudas arbitrales que han despejado el camino del conjunto blanco hasta la final de Kiev.

En orden cronológico, estos son los 7 robos del Real Madrid en la Champions 2018:

1) Penalty a favor ante el PSG

Además de lo dudoso del agarrón de Lo Celso sobre Kroos, la jugada debió ser invalidada por claro offside. Nada que discutir.

2) Penalty no cobrado por mano de Sergio Ramos

La jugada es rápida y la intención del jugador es discutible, pero lo cierto es que el balón con dirección a puerta golpea en un brazo de Ramos que estaba separado del cuerpo.

3) Penalty a favor ante la Juve en el último minuto

Con la Juventus ganando 3 a 0 en el Bernabeu, el árbitro otorga 3 minutos de descuento cuando por reglamento debió ser sólo uno (Tan solo un cambio en una segunda parte sin pérdidas de tiempo destacadas ni intervención de médicos en cancha).

Luego, en los últimos segundos, el famoso contacto entre Benatia y Lucas, el absurdo cobro de penal y la expulsión de Buffon. ¡Un escándalo!

4) Penalty no cobrado de Carvajal a Lewandowski

Si alguien piensa que lo de Benatia sobre Lucas Vazquez fue penalty, entonces este contacto similar también lo es.

5) Otro penalty no cobrado de Carvajal a Lewandowski

Si alguien piensa que aquel sobre Kroos fue penal, entonces ¿esto qué fue?

6) Penalty no cobrado de Ramos sobre Muller

Tercer penal no cobrado en el mismo partido entre Madrid y Bayern. ¡Grotesco!

7) Penalty no cobrado por mano de Marcelo

Luego de todo lo ocurrido en Munich, en el Bernabeu se vuelven a hacer la vista gorda con esta mano dentro del área de Marcelo: con el brazo separado del cuerpo y con distancia suficiente entre los jugadores. No hay atenuantes. No hay vergüenza…